Torres. La decisión técnica actuó como mano de santo. Colsa se impuso en el centro del campo e Ibagaza, con las espaldas bien

cubiertas

, comenzó a carburar. En el primer balón del que dispuso tras la entrada de Colsa, se inventó un pase diagonal que Salva

caso no se tratará de un favor a su amigo Bush en vísperas de las eleccionesnorteamericanas, para que los marines tengan

cubiertas

las espaldas en una nueva ofensiva contra Falluja. El líder laborista, maestro de la retórica, hizo numerosas pausas

Víctor Muñoz, que dispuso de tres mediocentros de perfil defensivo. Zapater, Soriano y Generelo, que, con las espaldas bien

cubiertas

por los otros dos, asumió las responsabilidades del equipo -algo que tanta falta le hace a este Zaragoza carente de líder